En julio el blog se ha callado. La agenda, no.
Desde finales de junio no hay artículos nuevos aquí. No es descuido ni un parón por vacaciones adelantadas: hemos abierto una ventana de captación de clientes en Valdés, y la mayor parte de las horas que normalmente dedicamos a escribir las hemos puesto en hablar, cara a cara o por videollamada, con negocios del concejo que se han interesado por lo que hacemos. Escribir sobre marketing local está bien. Sentarse con quien lo necesita, mejor.
Julio ha sido un mes de conversaciones concretas, no de propuestas genéricas mandadas por email. Hemos estado con un negocio de la zona que ahora ya trabaja con nosotros y que necesitaba ordenar su presencia digital de cara al otoño, con otro potencial cliente que quiere dejar de depender solo del boca a boca, y con dos negocios que llegan a agosto con la agenda llena pero sin ningún control sobre qué pasa con sus reservas y sus reseñas el resto del año. Cada conversación ha sido distinta porque cada negocio lo es: no llegamos con una plantilla, llegamos con lo que hemos visto que le falta a ese negocio en concreto.
No todas las conversaciones acaban en cliente, y está bien que sea así. Alguna se ha quedado a medias porque no encajábamos, y preferimos decirlo pronto antes que forzar una relación que no va a funcionar ni para el negocio ni para nosotros. Desde 33setecientos no gestionamos volumen, gestionamos negocios, y a cada uno le dedicamos el tiempo que necesita, no el que nos sobra.
Cualquiera que tenga un negocio en Luarca sabe que agosto se vive de cara al público, no de cara al ordenador. Entre las fiestas de Almuña y la Santina, quien lleva un bar en el Muelle o una casa rural camino de Cadavedo no tiene cabeza para pensar en su web. Lo sabemos porque lo vemos cada año. Por eso la ventana de captación sigue abierta también en agosto, pero cambiamos el enfoque: no pedimos tiempo ahora, lo reservamos para septiembre. Si en plena temporada alta ya estás pensando “esto no puede seguir dependiendo de que me vean desde la calle”, este es el momento de decirlo, aunque la conversación en profundidad la dejemos para cuando bajen las persianas de las terrazas.
Si tienes un negocio en Valdés y llevas tiempo dándole vueltas a tu presencia digital —una web que no genera ni una llamada, una ficha de Google sin actualizar desde hace años, o simplemente la sensación de que todo el mundo te encuentra menos quien todavía no te conoce—, este es el momento de escribirnos. No hace falta que lo tengas claro. La mayoría de las conversaciones de este verano han empezado con un “no sé muy bien qué necesito, pero sé que esto no funciona”.
El blog volverá a su ritmo habitual en septiembre. La ventana de captación sigue abierta ahora mismo. Escríbenos desde nuestra página de contacto y hablamos.



